CACHETE JACK, “somos explosión = ¡BUUUM! ¡PUM! estamos en conversación ininteligible (como un calentamiento del motor) = bla, bla, bla + una aceleración de motocicleta = ¡brrrum, brrrum!”

Nuria & Raquel (Alcañiz, Teruel y Torrent, Valencia, 1988). Ilustradoras.

¿De qué color os gustaría morir? Tenemos 26 años,  ¿qué tontería es ésa? El hecho de desaparecer, de perder el cuerpo, es algo bastante más preocupante que la elección del color. Pero nos conformaríamos con una manta brillante dorada. Os levantáis una mañana y TODA vuestra obra ha desaparecido. No hay ningún rastro, ni siquiera en internet. ¡Se ha esfumado! ¿Qué hacéis? Asumir otra broma del destino. La anotaríamos bajo la última que nos hubiera gastado. Todo pasa por algo. Y habría risas. ¿Creéis haber estado alguna vez en el lugar y momento adecuados? ¿Cuál ha sido el resultado de esa afortunada conjunción? La afortunada conjunción es habernos conocido. Nos conocimos en la facultad y en el último curso empezamos a trabajar juntas. Todo lo que nos ha pasado después ha sido una combinación de esfuerzo, risas, suerte y bromas del destino.

 

CACHETEJACK, Raquel y Nuria. Foto: Alejandro Benavent
CACHETEJACK, Raquel y Nuria. Foto: Alejandro Benavent

¿En qué os parecéis a vuestra obra? En todo: la obra es siempre una proyección del yo y no puede estar contado de una manera que no sea auténtica. Ese modo de contar las cosas jovial, naïve, donde prima la risa y donde parece que nadie se entera de nada pero donde en realidad las cosas están muy claras… eso somos nosotras. No todo es lo que parece y el uso del sentido del humor para todo es otra capa más.

¿Qué forma tiene vuestra intuición? ¿Un impulso, una voz, una duda, un golpe en el estómago? La intuición está siempre. Es una voz continua, un motor. Siempre hay que estar alerta. Si estás despistado nadie va al volante. ¿Hay en vuestra obra huellas que delaten que la intuición ha hecho acto de presencia? La intuición y el motor que tenemos juntas nos hace a veces actuar sin reflexionar. Corre-corre desde pequeñas… parece que hay cosas que nunca cambiarán. La mano del hombre ofrece un sentido estético particular que a nosotras nos viene muy bien porque no somos ni meticulosas ni metódicas. Si fuésemos cirujanas esa mano del hombre no ayudaría, pero con el lápiz todo está permitido.

¿Con qué frecuencia os gusta mentir? Suponemos que nos gustaría más de lo que lo hacemos. Aconsejadme algún paraje o emplazamiento público en Valencia para el regocijo y la diversión. Nada mejor que el hogar con internet: con sus pelis, su música… a veces nos gusta más que estar en un emplazamiento público. ¿Se acerca a la verdad la explicación que de vuestro trabajo suelen dar vuestras madres a sus amigas? Nuestras madres dicen: se dedican a la gráfica y al diseño. No están tan desencaminadas. Les encantaría poder decir tienen un trabajo fijo y seguro… pero preferimos tener libertad y no un jefe. Nunca nos ha gustado, ni en preescolar.

 

CACHETEJACK, Nuria y Raquel. Foto: Alejandro Benavent

Definiros en una palabra. Somos explosión = ¡Buuum! ¡Pum! Estamos en conversación ininteligible (como un calentamiento del motor) = Bla, bla, bla + Una aceleración de motocicleta = ¡Brrrum, brrrum! En rojo, todo un clásico.

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