IBAN RAMÓN, “Es nuestra obligación decir a los clientes lo que pensamos y no lo que quieren escuchar”

IBÁN RAMÓN. (VALENCIA 1969)

Defínete. En lo personal soy tímido (aunque que no lo parece), desordenado, sincero, perezoso, entusiasta y fantasioso (afortunadamente). En lo profesional creo que soy limpio, claro y lógico. ¿Qué hay en tu lista de la compra? A corto plazo, muchos litros de Horchata para desayunar hasta que vuelva el fresco; a medio plazo un objetivo de fotografía al que le tengo ganas. ¿Y en tu lista de cosas urgentes por hacer? Darme una vuelta por el círculo polar ártico, un libro de fotografía, y resolver un problema técnico para una nueva identidad corporativa.

Ibán Ramón en la terraza de su estudio. Foto: Alejandro Benavent

¿Tienes algún proyecto que haya nacido como resultado de una pelea? No creo, siempre evito pelearme, aunque supongo que de cualquier situación puede surgir una idea. ¿En qué circunstancias te has servido de algún conflicto (o has creado uno) para avanzar en tu carrera? No creo que me haya servido de nada para avanzar de manera consciente, me he limitado a dejarme llevar. Además no me gustan nada los conflictos y trato de evitarlos.

¿Hay alguna limitación que el diseño te ayude a superar? Soy muy inseguro en muchos aspectos, el diseño, como profesión, me ayuda a comunicarme y relacionarme con los demás. ¿Cuál es tu punto fuerte? Intento tomar decisiones por una razón objetiva, las cosas en mis proyectos tienen una razón de ser que las ha motivado. ¿Qué parte de tu personalidad estorba en tu relación con los clientes? Creo que soy demasiado sincero, esto generalmente no gusta, pero creo que es nuestra obligación decir a los clientes lo que pensamos y no lo que quieren escuchar. A veces soy muy espontáneo.

¿Qué valores deseas que tus clientes perciban en tu trabajo? Me gusta que se valore que los proyectos son adecuados y cumplen su cometido con un buen sentido estético. ¿Trabajas en solitario o en equipo? Trabajo con otros 2 diseñadores, Dani y Diego. Yo solo no podría llevar a cabo todos los proyectos, pero por la envergadura, ya que procuro no entrar en cosas que no sería capaz de hacer personalmente. Me encanta el equipo de personas de mi estudio y además somos muy buenos amigos, pero también me gusta mucho trabajar en solitario.

¿Qué valores aprecias en el diseñador que más admiras? La capacidad de hacer que las cosas parezcan fáciles, de generar mensajes directos y de provocar emociones. ¿Hay algún proyecto que te persigue durante años pero que no te sientas listo para empezar? Ante cualquier proyecto siempre hay un tiempo en el que no me siento preparado, pero supongo que es parte del proceso, al final tomo aire y me meto con ello, con lo que sea.

¿Has tenido hoy alguna idea que puedas transformar en un diseño? A menudo se me ocurren cosas que estoy seguro que pueden acabar en un proyecto de diseño, en un buen proyecto, pero no todos los días, hoy todavía no. Lo que sí hago continuamente es reflexionar sobre cuestiones que tienen que ver con el diseño: últimamente le doy muchas vueltas a cómo se relacionan las formas con el espacio que las envuelve o con los formatos que las contienen.

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