MIGUEL MILÁ / LO ÚTIL ES BELLO

Miguel Milá es uno de los pioneros del diseño. Su filosofía de trabajo roza la figura de un maestro artesano, que supervisa cuidadosamente cada proceso y elimina lo superfluo en busca de la armonía entre forma y función.

Nacido en Barcelona en 1931 en el seno de una familia de la aristocracia catalana, su vida y trayectoria profesional son un testimonio de cómo la pasión y la dedicación pueden dar forma a una carrera excepcional.

Aunque Miguel Milá proviene de una familia con conexiones notables en la arquitectura, ha desarrollado su propio camino bajo el diseño industrial. Después de su intento inicial de estudiar arquitectura en la Escuela de Arquitectura de Barcelona en 1948, Milá abandonó sus estudios debido a sus dificultades con el cálculo integral. Esta decisión le permitió explorar su inclinación natural al diseño y el interiorismo.

Miguel Milá. Ilustración: Comrayo

Milá comenzó su carrera en el estudio de arquitectura de Federico Correa y Alfonso Milá, su hermano, enfocándose en el interiorismo. Diseñó la Casa Paricio por encargo de José Antonio Coderch, lo que marcó su entrada al mundo del diseño de interiores. Ante la escasez de objetos en ese momento, Milá fundó su propia empresa, Tramo, y comenzó a crear nuevos diseños inspirados en referentes como Franco Albini y Ernesto Rogers. Milá se dedicó a crear objetos que fueran estéticamente atractivos y funcionalmente valiosos. Uno de sus primeros diseños icónicos fue la lámpara TN en 1956, diseñada especialmente para su tía Nuria Sagnier. Este diseño nos muestra sus interés por la funcionalidad y la adaptabilidad, ya que permitía ajustar la altura del punto de luz según las necesidades. Este diseño marcó el estilo de gran parte de su trabajo posterior: formas limpias, minimalismo elegante y una atención meticulosa a los detalles que mejoran la experiencia del usuario.

El propio Milá definió su enfoque como purista, racionalista y con una estética contenida. Su filosofía se fundamenta en que el diseño debe ser tan útil como duradero, con un especial énfasis en la simplicidad que lo distinguía en un mundo en el que la ostentación era frecuente. A lo largo de su carrera, Miguel Milá ha recibido numerosos reconocimientos. En 1960 ganó el premio de H Muebles por una butaca de tubo de hierro y piel negra. El premio Delta d’Or en 1961 por su lámpara TMC fue otro buen ejemplo de innovación y visión en el diseño industrial.

La visión de Milá sobre la relación entre forma y función, así como su enfoque en la tecnología adecuada para cada necesidad, lo sitúan como un creador de objetos útiles y bellos que mejoran el entorno. Sus productos son un legado que ha influido en varias generaciones de diseñadores.

Lámpara TMC, diseñada por Miguel Milá en 1961 para Santa & Cole
Chimenea DAE, diseñada por Miguel Milá en 1976 para DAE
Colección de taburetes GRES, diseñados por Miguel Milá em 1960 y reeditados hoy por Expormim
Silla SALVADOR. Miguel Milá 1974. Hoy producida por TRENAT

Premios

A lo largo de su carrera, Miguel Milá ha recibido numerosos reconocimientos. En 1961 ganó el premio Delta d’Or por su lámpara TMC. En 1987 le fue concedido el Premio Nacional de Diseño en su primera edición. En 1993, se le condecoró con la Creu de Sant Jordi. En 2008, con Il Compasso d’Oro, que otorga el ADI italiano. Más recientemente, en 2010, con setenta y nueve años, recibió el Premi Nacional de Cultura a la Trajectòria Professional i Artística.


Del 19 al 22 de septiembre de 2023 Feria Hábitat Valencia presenta una completa muestra dedicada a la trayectoria de Miguel Milá, un maestro del diseño que nos presenta su habilidad para encontrar la armonía entre forma y función.

Lámpara CESTA, diseñada por Miguel Milá en 1962 para Santa & Cole